martes, 1 de noviembre de 2016

... SIN ADIÓS NI HASTA LUEGO"

Bajo una lápida de piedra
oscurecida por el tiempo
donde el musgo va acolchando
una alcoba ennegrecida
reposan en paz tus restos.

Tras esa verja de hierro
que rodea el camposanto
morada de cuerpos secos,
cobijaste hace tiempo
sin adiós ni hasta luego.

Hoy mis pasos deambulantes
me han llevado hasta tu tumba,
las flores que ya no llevo
secaron hace ya tiempo,
las lágrimas que ya no lloro 
quedaron junto a tu lecho.

El frío me hiela el rostro
el viento levanta estampas
que emergen de los recuerdos.
Silban fantasmas al aire
mientras golpean mi cuerpo
y en medio del camposanto
junto a esa cruz de madera,
me dicen... que tú estás muerto.

2 comentarios:

  1. Estaré muerto, pero el poema no me place con el ritmo del sentimiento que por ti tengo.

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  2. Difícil que estés muerto, ya que en ese caso me estaría contestando un fantasma. Y si no te ha gustado, seguro que algún otro sí. Feliz día Maese Nicolas y gracias por tu comentario.

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